Sección Editorial

El elenco republicano: un bufón peligroso, un doctor mentiroso y un hijo fracasado

Noviembre 12th, 2015

trump.jpg

Los aspirantes a la candidatura presidencial del Partido Republicano están encabezados, por ahora, por un bufón peligroso poco gracioso, un doctor mentiroso, y un hijo hasta ahora fracasado de una dinastía política, seguidos de un par de cubanoestadunidenses conservadores recientemente entrampados por posibles engaños en las versiones de sus vidas pública y personal, incluso en la revolución cubana.

Este elenco participó en el cuarto de los debates republicanos, donde Donald Trump reiteró que desea deportar a 11 millones de indocumentados y construir un muro en la frontera con México (pagado por los mexicanos). Afirmó que “los muros funcionan… pregúntenle a Israel” (no se sabe si eso implica que los mexicanos serían tratados como palestinos).

Sin embargo, el tema migratorio dividió a los precandidatos: el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, y el gobernador de Ohio, John Kasich, expresaron su oposición a la deportación masiva y propusieron una solución que incluye una suerte de legalización, mientras otros rechazaron lo que llamanamnistía para los indocumentados.

Están aplaudiendo en la campaña de Clinton ahorita mismo, advirtió Bush en el debate, al responder a la propuesta de Trump sobre migración. Un vocero de Hillary Clinton respondió con un tuit que sí, en efecto, estaban aplaudiendo.

Varios, incluidos el multimillonario Trump y el ex neurocirujano Ben Carson, se pronunciaron en contra de un incremento al salario mínimo con el argumento de que daña a las clases trabajadoras y a las minorías, y que ni modo, los trabajadores estadunidenses tendrían que competir con el resto del mundo.

Todos coincidieron en que elterrorismo islámico es la principal amenaza que enfrenta Estados Unidos y compitieron para ver quién sería el más macho ante ellos, Rusia y China.

A la fecha, Trump ha logrado mantenerse a la cabeza de las encuestas nacionales, junto a Carson, a pesar de múltiples pronósticos de que su campaña se vendría abajo cada vez que afirmaba alguna barbaridad. Sin embargo, un amplio sector de ese partido continúa entusiasmado con el outsider (alguien que nunca ha sido político, y dueño de una fortuna que le permite sacarles la lengua a los otros precandidatos y acusarlos de ser títeres de sus donantes ricos).

Su retórica antimigrante y su oposición a acuerdos de libre comercio es bienvenida por un sector de blancos de clase trabajadora que se siente cada vez más vulnerable y enajenado económica y socialmente, y sigue brindando resultados positivos a su campaña.

Trump fue el anfitrión huésped del popular programa de comedia en vivoSaturday Night Live, de la cadena nacional NBC, el sábado pasado, a pesar de protestas de grupos y legisladores latinos, y defensores de inmigrantes, entre ellos figuras artísticas que afirmaron que el racismo no es chistoso. En el programa –que según críticos fue un fracaso– Trump y los escritores intentaron jugar con la controversia, pero sin éxito. En un sketchen el que Trump ya está instalado en la Casa Blanca y goza de una presidencia exitosa, llega un visitante, Enrique, el presidente de México, con un cheque para pagar el muro de la frontera y para ofrecer disculpas. Trump, ante las protestas, respondió: “qué bueno, eso incrementará los ratings” del programa. Así fue, y el programa le sirvió de publicidad política gratis.

Por otro lado, el neurocirujano Carson, quien como Trump está a la cabeza de las encuestas entre republicanos, también se beneficia con su imagen de outsider, ya que tampoco ha ocupado un puesto de elección popular. Conocido por decir cosas espeluznantes con voz tranquila y mesurada –Hitler hubiera matado menos judíos si éstos hubieran estado armados, y más recientemente, cuando afirmó que las pirámides de Egipto fueron originalmente empleadas como almacenes de grano (declaración a la que el ministro de antigüedades de Egipto comentó que ni ameritaba una respuesta–, Carson fue atrapado en uno de sus propios mitos.

El pasado viernes, el sitio de noticiasPolítico reveló, después de una investigación, que Carson aparentemente mintió sobre uno de los detalles más resaltados de su biografía: que de estudiante de prepa fue invitado a ingresar becado en la universidad militar West Point. La universidad no tiene registro de Carson en sus archivos y se aclaró que no ofrece becas, ya que, como todas las academias de las fuerzas armadas, es gratuita si uno es aceptado.

Bush, quien al arrancar este ciclo electoral se consideraba favorito –casi en automático– entre los republicanos, sigue muy por detrás de Trump y Carson. Con ello, la dinastía política de su familia está en riesgo y, si no muestra señas de vida pronto, continuará la hemorragia de sus donantes y simpatizantes. No le ayudó que su padre y ex presidente George H.W. Bush publicó un libro en el que calificó a los colaboradores de su hijo presidente, George, de imprudentes y arrogantes, y cuestionó el argumento de su hijo para invadir Irak, ya que eso también resucitó un tema espinoso, políticamente, para el aspirante al trono de la familia.

Mientras tanto, el senador Rubio, a quien algunos consideran ahora posiblesalvador de su partido y la estrella emergente en esta contienda, se encontró en apuros cuando se descubrió que cuando era legislador estatal por Florida usó una tarjeta de crédito oficial de su partido para gastos personales, incluidas remodelaciones de su casa y un viaje a Las Vegas, algo que encubrió. Afirmó que devolvió todo y que fue un error.

La  Jornada

Personas sin Facebook son “más felices”, muestra estudio

Noviembre 10, 2015

facebook.jpg

Copenhague. Las personas que dejaron de utilizar Facebook durante una semana se sentían más felices que las que siguieron conectadas, según un estudio danés, que culpa a la red social de males como la falta de concentración o una vida social tambaleante.

“Escogimos a Facebook ya que es la red social más utilizada por gente de todas las edades”, explicó el martes Meik Wiking, director del Instituto de Investigación sobre la Felicidad, que realizó el estudio entre mil 95 personas en Dinamarca.

Este grupo fue dividido en dos: la mitad siguió utilizando Facebook, mientras que la otra dejó de usarlo.

Tras una semana, las personas que dejaron de usar Facebook afirmaron estar más satisfechas con sus vidas.

En total, 88% de ellas dijeron sentirse “felices” contra 81% en el otro grupo, 84% señalaron apreciar su vida (contra 75%) y solo 12% afirmaron estar insatisfechas, contra 20% entre las personas conectadas a la red social.

Al terminar la experiencia, los miembros del grupo que dejó de usar Facebook estimaron que tuvieron una vida social más plena y menos dificultades para concentrarse, mientras que los otros seguían teniendo estas dificultades.

“En lugar de concentrarnos en lo que necesitamos, tenemos desgraciadamente la costumbre de concentrarnos en lo que tienen los demás”, estiman los autores del estudio.

La red social Facebook cuenta con mil 500 millones de usuarios activos en el mundo.

La  Jornada

Terminan tres sexenios de desencuentros entre Cuba y México

Noviembre 5, 2015

Mérida. Los presidentes de Cuba Raúl Castro Ruz y México Enrique Peña Nieto se sentarán a dialogar el viernes sobretodo de temas de economía, comercio y negocios. Atrás quedaron los tiempos en los que la política, los conflictos regionales y, en ocasiones, los temas incómodos que se colocaban en la mesa por encargo de Washington, dominaban la agenda de estos encuentros bilaterales que, éso sí, siempre fueron intensos y fascinantes para los medios de comunicación.

Después de tres sexenios de relaciones diplomáticas frías, distantes y en ocasiones conflictivas entre Cuba y México –desde Ernesto Zedillo hasta Felipe Calderón, pasando por la desastrosa gestión diplomática de Vicente Fox– las relaciones entre México y Cuba registran un nuevo momento, sobretodo a partir de que Peña Nieto expresó su intención de generar un relanzamiento de la vieja amistad entre los dos países.

Sin embargo, la diplomacia mexicana ya no tiene el peso político que tuvo para La Habana durante los primeros 50 años de su etapa revolucionaria, como el único aliado en el continente, y Cuba, ahora que ha entrado en la fase de plena normalización de sus relaciones con Washington, lejos de ser un país aislado, es cortejado por decenas de gobiernos y empresas de todo el mundo, dispuestos a aprovechar las ventajas del deshielo para invertir en la isla.

Hasta donde se conocen los detalles de este encuentro Cuba-México, se sabe que el mandatario cubano arribará a la Ciudad Blanca este jueves, por la noche.

El viernes temprano Castro depositará una ofrenda floral en el monumento a los Niños Héroes en el hermoso parque de La Mejorada y en cuanto llegue Peña Nieto iniciará formalmente la reunión, que tendrá lugar en el palacio de gobierno, frente a la Plaza Grande yucateca, al lado de la tradicional sorbetería Colón. Ahí, en el Palacio, se firmarán acuerdos de interés mutuo y se hará la conferencia de prensa.

Detrás de esta jornada, se suman 55 años de una de las relaciones bilaterales más intensas –e interesantes– que ha tenido la política exterior mexicana, la relación con la revolución cubana.

Ocho presidentes con Fidel; dos con Raúl

Los sucesivos mandatarios mexicanos, desde Adolfo López Mateos (1958-1964) hasta Vicente Fox (2000-2006), tuvieron como interlocutor al carismático Fidel Castro. Los dos últimos –Felipe Calderón y Peña Nieto– a su hermano Raúl Castro.

A grandes rasgos, este fue el clima que marcó cada uno de los encuentros presidenciales México Cuba en más de medio siglo.

Desde el momento en el que triunfaron los barbudos revolucionarios en la isla en 1959 y declararon socialista su proceso histórico, los gobiernos mexicanos asumieron una posición de neutralidad y defensa del derecho de Cuba a la autodeterminación. Esto implicó confrontar a Estados Unidos, que en todos los foros hemisféricos promovió la ruptura y el aislamiento de La Habana. Era la Guerra Fría. Y México se distinguió en 1962 por votar en solitario en la asamblea general de la OEA en Punta del Este en contra de la expulsión de Cuba del organismo. Dos años después fue el único país que se negó a romper relaciones diplomáticas con la isla, cuando todos los demás, a instancias de Estados Unidos, lo hicieron.

A cambio de ello –los políticos son pragmáticos siempre– México obtuvo de Cuba el compromiso de que nunca intentaría apoyar los procesos revolucionarios que aquí germinaran.

Pero no fue sino hasta 1975 cuando La Habana recibió en visita oficial, lógicamente con bombo y platillo, la primera visita de un presidente mexicano, Luis Echeverría, quien en plena campaña por pasar a la historia como un líder mundial –cosa que no logró– pregonaba los principios de la no intervención y la soberanía, a pesar de su obscuro secreto: años después los Archivos de Seguridad Nacional (National Security Archives) revelaría el doble juego de Echeverría, como agente de la CIA.

José López Portillo, junto con Carlos Salinas de Gortari, fueron los presidentes que más interactuaron con Fidel Castro. Primero, Fidel vino a México, concretamente a Tulúm, en 1979. JLP fue a La Habana en 1980. En 1982 tuvo lugar un encuentro secreto entre el entonces secretario de Estado de EU, el halcón Alexander Haig, con el vicepresidente cubano Carlos Rafael Rodríguez en la casa del entonces canciller Jorge Castañeda de la Rosa, en el Pedregal de la Ciudad de México. Fue el momento donde brilló la capacidad de la diplomacia mexicana por resolver el último de los conflictos de la Guerra Fría en América Latina.

En 1980, cuando México fue anfitrión de la Cumbre Norte Sur en Cancún, López Portillo y su canciller Castañeda enfrentaron un dilema. El presidente Ronald Reagan vetó específicamente del encuentro. México lo enfrentó con gran arte diplomático: invitó a Castro a un encuentro secreto en Cozumel, a bordo de un yate, donde JLP le ofreció todo tipo de disculpas y explicaciones. Años después, en una situación semejante, George Bush quiso vetar a Castro de un encuentro de la ONU en Monterrey. Vicente Fox y su canciller –el hijo del otro Castañeda– actuaron con tal majadería que las consecuencias de una relación lastimada se hicieron sentir por muchos años más.

El sexenio de Miguel de la Madrid no fue pródigo en su relación con la isla, aunque se empeñó en incentivar las inversiones. No prosperaron demasiado. Al final de su sexenio cumplió con el ritual de una visita a La Habana, básicamente para invitar a Castro a la toma de posesión de un presidente –Salinas de Gortari– que llegaba al poder bajo el peso de un fraude electoral. Imperó el pragmatismo. Fidel vino a México.

Salinas lo compensó a lo largo de su sexenio con gestos de gran significado para un país que decidió seguir siendo socialista después de la caída del bloque socialista en Europa Oriental. Para Cuba la debacle económica, aun no cuantificada, ha sido comparada por estudiosos como la catástrofe económica de Alemania después de su derrota en la segunda guerra mundial. Solo que Cuba no sufrió derrota alguna, solo los mapas a su alrededor cambiaron de color.

En ese contexto, México incluyó a Castro en la primera Cumbre Iberoamericana que se realizó en Guadalajara en 1991. En 1991, México invitó a Cuba a una reunión del Grupo de los Tres (con Colombia y Venezuela) y después a una visita de Estado de Castro, en 1993. Gesto de gran peso, puesto que la ley Torricelli, con la que EU amenazaba explícitamente a los países que negociaran con Cuba, acababa de entrar en vigor. Todavía en 1994, Salinas hizo un viaje relámpago a La Habana antes de viajar a otra cumbre iberoamericana en Cartagena.

En diciembre de 1994 Castro asistió a la toma de posesión de Ernesto Zedillo, pero este político neoliberal, sin simpatías hacia la revolución cubana, no correspondió. Pronto se empezó a perfilar la ruptura.

Algunos de los golpes políticos que Zedillo propinó a Cuba: bajó la ventanilla de los créditos, dejó a la isla fuera del esquema de San José para el comercio petrolero, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la ONU abandonó el voto contrario a las presiones estadunidenses. En ese sexenio no hubo visitas de Estado mutuos. Zedillo y Castro se encontraron en tres cumbres presidenciales; en las tres chocaron.

En la primera, en La Habana en 1999, el mexicano se sumó al bloque que intentó poner plazos a Cuba para la alternancia política. Además, la canciller Rosario Green se reunió en la capital cubana con disidentes, acto visto por el gobierno cubano como muy hostil. Y en el 2000, en la Cumbre de Panamá, los dos volvieron a enfrentarse al discutir una resolución de condena al terrorismo de ETA, propuesto por el presidente salvadoreño Francisco Flores (hoy procesado por corrupción), cuando su país albergaba al terrorista cubano Luis Posada Carriles, confeso autor del estallido de un avión de Cubana de Aviación en Barbados. Ese mismo evento, Posada, ya viejo pero todavía terrorista, falló un atentado dinamitero que estaba dirigido contra el presidente cubano en un acto de masas en el paraninfo de la universidad nacional y que de haberse logrado, hubiera provocado una carnicería.

Luego de la derrota del PRI en 2000, Vicente Fox llegó con ganas de hacer amistad con Fidel Castro, quien vino a su toma de posesión. Pero su canciller Jorge Castañeda, por el contrario, llegó con ganas de causar el mayor daño posible a la relación.

Estos fueron unos de sus gestos hostiles:

En 2001, la cancillería nombró como “visita de trabajo”, no visita de Estado, a La Habana. Castañeda organizó una reunión de Fox con los disidentes, sabiendo que eso habría de irritar a sus anfitriones.

Ese mismo año, en Miami, Castañeda declaró que las “puertas de la embajada mexicana en La Habana están abiertas para todos los cubanos”. Previsiblemente, esto provocó un “portazo” de cubanos que ingresaron por la fuerza a la misión, buscando salir del país.

En febrero de 2004 fue el episodio de la descortesía foxista. Para evitar que el presidente de EU George Bush topara con Castro en una cumbre presidencial de la ONU en Monterrey, el presidente mexicano le dijo al homólogo cubano: “Me acompañas a la comida y de ahí te regresas”.

En abril, en la asamblea de la CDH de la ONU, México ya no solo se abstuvo en el tradicional voto de condena a Cuba sino que se adhirió a una flamígera resolución presentada por la República Checa y Polonia. A quienes reprocharon ese voto, el canciller los llamó “ardidos”.

Casi inmediatamente después, Castro hizo públicas las grabaciones que revelaban la torpeza diplomática de Fox.

Cuando Castañeda se cansó de ser canciller, su sucesor en Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez llevó las fricciones a su grado máximo cuando expulsó a diplomáticos cubanos por considerarlos espías y dio al embajador Jorge Bolaños –figura señera en la diplomacia cubana– 48 horas para abandonar el país. Esos años también se produjo el incidente de Carlos Ahumada, quien perseguido por fraude en México se fue a refugiar La Habana. Fue capturado por la policía cubana y expulsado antes de que México lo pidiera en extradición.

Hubo al final de la administración foxista un intento de reconciliación, pero ya sin efecto alguno.

A su llegada a la presidencia, Felipe Calderón externó su propósito retórico de restañar las heridas, ya con Raúl Castro y sin una CDH en Ginebra, ya que esta fue disuelta. Pero poco se logró, ya que privilegió su empeño rijoso contra el presidente venezolano Hugo Chávez, aliado vital de los cubanos. Al final de su sexenio cumplió protocolariamente una visita a La Habana. Para él era tarde para recobrar la amistad México-Cuba.

Ese capítulo le correspondió a Peña Nieto. Pero ni el mundo, ni México ni Cuba son los mismos de antes. La relación bilateral ha perdido peso.

La  Jornada

En 23 años, el PT costó más de 5 mil mdp a los mexicanos

Noviembre 4, 2015

PT. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- Sin terminar de definirse su desaparición ante el INE y con su resistencia a dejar el erario, el Partido del Trabajo (PT) costó más de 5 mil millones de pesos a los mexicanos en 23 años, aunque sin mayor impacto electoral y como una opción mínima de gobierno.

Desde que obtuvo su registro, en 1992, este partido –la última plataforma electoral que utilizaron Andrés Manuel López Obrador y el PRD– ganó en apenas 26 presidencias municipales –de las 2 mil 445 que integran el país– y desde entonces no pudo ganar más de 20 diputados federales por voto directo del ciudadano, aunque con plurinominales logró 79 curules.

No ganó una sola gubernatura –aunque participó en triunfos en alianzas con otros partidos en 13 estados– y sólo en una ocasión presentó un candidato propio a la Presidencia de la República, Cecilia Soto, en 1994, que obtuvo 970 mil 121 votos, el 2.75 por ciento de los sufragios.

Envuelto en diversos escándalos de opacidad y corrupción, con la desaparición del PT no habrá ahorros en el erario, sino sólo un mayor reparto entre los que se quedan, advierte un estudio de la Cámara de Diputados.

“Si algún partido político pierde su representación en el Congreso de la Unión, el financiamiento público no se reduce, como consecuencia, se fortalecen las finanzas de los partidos que mantienen su representación, porque el financiamiento se distribuye entre un menor número de partidos políticos”, concluye una investigación del Instituto de Investigaciones Parlamentarias, del Palacio Legislativo.

El documento enlista que tan sólo de 2000 a 2015 el conjunto de los partidos políticos recibió un financiamiento público del IFE, y luego INE, por 54 mil 728 millones 800 mil pesos, de los cuales, 42 mil 831 millones 300 mil pesos fueron para actividades ordinarias; 9 mil 663 millones para la obtención del voto; mil 223 millones 300 mil pesos para actividades específicas; 507 millones 100 mil pesos para fomentar la participación política de la mujer y 504 millones 100 mil pesos para franquicias postales y telegráficas.

De este monto –precisa– al PT le correspondieron 3 mil 851 millones 300 mil pesos. Además, exlegisladores del partido estimaron que entre 1993 y 1999 el partido debió manejar “pequeños presupuestos por alrededor de mil millones de pesos”.

Ello sin contar los recursos que las bancadas del PT recibieron en la Cámara de Diputados –las más numerosas–, pues tan sólo de septiembre de 2012 a abril de 2015 se le asignaron 114 millones 613 mil pesos; y de septiembre de 2009 a abril de 2012, más de 76 millones.
En 2012 recibió 20 millones 703 mil pesos; en 2013, 46 millones 393 mil; 2014, 38 millones 350 mil; y 2015, 9 millones 167 mil pesos.

En la elección de este año, el Partido del Trabajo ganó sólo seis curules de mayoría y cero plurinominales, por lo que, al perder su registro, ya no tiene bancada en la LXIII Legislatura. En la pasada LXII Legislatura tuvo 15, cinco de mayoría y 10 pluris; en la LXI tuvo 14, cuatro de mayoría y 10 de representación proporcional; en la LX Legislatura logró 11, dos de mayoría y nueve pluris; en la LIX apenas tuvo seis y todos plurinominales; en la LVIII alcanzó ocho, dos de mayoría y seis pluris; en la LVII logró siete, uno de mayoría y seis plurinominales; y en la LVI tuvo 10 plurinominales y ninguno por voto directo del ciudadano.

El  Financiero

Disparidad en experiencia parlamentaria en San Lázaro

Noviembre 2, 2015

Diputados

Precedidos de un pasado de claroscuros y, en muchos casos, más oscuros que claros, así como una precaria o nula experiencia parlamentaria que se antepuso a méritos y trayectoria, y que comienza a dar paso a una nueva generación contrastante de ascendencia y linaje de castas políticas, las 498 diputadas y diputados de la LXIII Legislatura federal tienen bajo su responsabilidad el futuro de leyes y constitucional de México.

Vistos ya como “exquisitos”, “santones”, “juniors”, “ladies”, “gentlemens” y hasta “diputados cachirules”, con un promedio de 40 años de edad, los incipientes parlamentaros del PRI, PAN, PRD, PVEM, Morena, Movimiento Ciudadano (MC), Nueva Alianza (Panal) y Partido Encuentro Social (PES), e Independiente buscan desde el pasado primero de septiembre trascender en la Cámara de Diputados.

El promedio de edad y la baja experiencia legislativa encuentran explicación en la gran cantidad de jóvenes insertados por los partidos políticos en sus candidaturas, con la finalidad de recuperar la credibilidad entre el electorado, por lo que a casi dos meses de iniciada la LXIII Legislatura, muchos de los noveles diputados aún pasean confundidos, inciertos, su fuero por el recinto, distantes de las llamadas “burbujas” parlamentarias.

Los más experimentados han optado por el auto encierro en las oficinas de sus bancadas, como es el caso de la fracción priísta, donde su coordinador, César Camacho Quiroz, empieza a sentir el peso de la presencia de compañeros con mayor experiencia parlamentaria.

En este caso se encuentra el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, quien fue secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el Gobierno de Peña Nieto. También ha sido dos veces diputado local y dos ocasiones diputado federal, así como presidente de la Cámara de Diputados.

Otro legislador priísta de amplia experiencia es Jesús Enrique Jackson Ramírez -a punto de cumplir 70 años de edad-, quien nació el 24 de diciembre de 1945 en Los Mochis, Sinaloa. Estudió administración pública en la UNAM. Su vasto bagaje político y parlamentario opaca a muchos de los llamados “jefes” del primer círculo de su bancada.

Desbanca Virgilio a Jackson como el diputado más longevo

El diputado de Morena, Virgilio Dante Caballero Pedraza, es el parlamentario de mayor edad de la LXIII Legislatura, al andar en los 73 años cumplidos. Es profesor normalista de profesión, maestro en ciencias de la comunicación, antropólogo y periodista. Ha sido investigador y luchador social, y esta es su primera incursión en el trabajo parlamentario.

En contraste, y procedente de Chiapas y estudiante del séptimo semestre de comunicación, Guillermo Rafael Santiago, también por Morena, es a sus 22 años uno de los diputados federales más jóvenes de la LXIII Legislatura.

Jesús Zambrano Grijalva, nació en Sonora y tiene 62 años de edad. Cuenta con una vasta experiencia parlamentaria y es diputado del PRD por la vía de la Representación Proporcional, presidente de la Mesa Directiva y licenciado en sociología, con estudios de la carrera técnica físico matemáticas, en la Universidad de Sonora. Fue militante de la guerrilla y preso político. Ha sido diputado federal por el PRD en LVI Legislatura.

Con experiencia en el servicio público están los ex. Ahí están el excoordinador de Comunicación Social de Presidencia de la República y ahora cabeza de la lánguida diputación sinaloense, David López, con Mariana Benítez Tiburcio, exsubprocuradora de la PGR, Bárbara Botello Santibáñez, exalcaldesa de León, Maricela Etcheverry, expresidenta del DIF en el miso municipio, Esthela Ponce Beltrán, exalcaldesa de La Paz, Baja California Sur, y Álvaro Ibarra, exsecretario de Gobierno de Nuevo León, entre otros.

En la Mesa de Decanos de la Cámara Baja, como ya es tradición se elige a los legisladores de mayor experiencia, como son en esta ocasión la diputada del PRI, María Esther Scherman, y su compañero de bancada Francisco Javier Santillán, del Partido Verde (PVEM), Jesús Ricardo Canavati; y del PAN, Cecilia Romero Castillo.

Por lo que toca a los diputados más jóvenes de la LXIII Legislatura, todavía, como niños con zapatos nuevos, tratan de justificar su presencia y salir del anonimato, con improvisados “enlaces de prensa”, inundando la sala de prensa del recinto legislativo y los escritorios de cientos de boletines “intrascendentes” para el ojo especializado y el interés periodístico de los profesionales de la comunicación.

Sin embargo, el pasado es tan turbulento o cuestionable en algunos casos, ya sean jóvenes o viejos, que la falta de currículums ha retrasado la elaboración del directorio parlamentario de la LXIII Legislatura, pues muchos de los diputadas y diputados no tienen su currículum ni en internet y algunos lo mantienen incompleto o con diversos candados que impiden el acceso a la información completa de su perfil.

¿“Crónica de castas…”?

Entre toda esta mezcla parlamentaria, además de la falta de meritos legislativos de muchos, resalta el surgimiento de una nueva “casta” política de legisladores, herederos de reconocidos apellidos de sus padres, madres, tíos o parientes que les han antecedido en los quehaceres de San Lázaro.

Así, hoy vemos emerger en el recinto legislativo de la Cámara de Diputados la “sangre nueva” de los Beltrones, Herrera, los Del Mazo, los Pichardo Pagaza, los Díaz, Gamboa, los Godoy, los Montiel, los Millán, los Anaya, los Aguirre, los Alanís, los Agundiz, entre otros tantos más, con rostros nuevos, frescos, cortes modernos, cabello engomado, vestimentas in…, pero nada más.

Entre ellos, se ubica a la joven Sylvana Beltrones Sánchez, (hija de Manlio), y diputada de Representación Proporcional, por Sonora, a su compañera de bancada, Ana María Godoy, diputada de Mayoría Relativa por Coahuila.

También están Carolina Monroy Del Mazo, diputada priísta de Mayoría Relativa por el Estado de México, Alfredo Del Mazo Maza, también diputado de Mayoría Relativa mexiquense, Pablo Gamboa Miner, de Mayoría por Yucatán, y José Ignacio Pichardo Lechuga, de Mayoría Relativa, por el Estado de México.

En el PVEM está Javier Herrera Borunda, hijo de Fidel Herrera Beltrán, hecho legislador por la vía plurinominal por el Estado de Veracruz, Ariadna Montiel Reyes, de Mayoría Relativa, sin partido, Tomás Roberto Montoya Díaz, primogénito de la senadora Cristina Díaz, y diputado plurinominal por Nuevo León.

Rosa Elena Millán Bueno, es diputada priísta de Mayoría Relativa por Sinaloa, Andrés Aguirre Romero, cenopista mexiquense de 43 años de edad, Verónica Agundiz Estrada, panista de Mayoría Relativa por Guanajuato, con 48 años de edad, Claudia Edith Anaya Mota, priísta de Mayoría Relativa por Zacatecas, y Alfredo Anaya Orozco, priísta de Mayoría Relativa por Michoacán, entre otros.

Numeralia real en la Cámara de Diputados

En la composición formal de la Cámara de Diputados, según su portal institucional actualizado, la fracción mayoritaria del PRI, que en la anterior legislatura llegó a sumar 239 diputados, luego de las elecciones del pasado siete de junio, quedó solo con 203 diputadas y diputados, de los cuales 156 son de Mayoría Relativa y 47 de Representación Proporcional.

Dentro de las ocho fuerzas políticas representadas en la LXII Legislatura le siguen en el orden, el PAN, con 108 legisladores, de los cuales 55 son de Mayoría Relativa y 53 Plurinominales. El gran perdedor, el PRD, con un total de 60 diputados (33 de Mayoría y 27 de Representación) gracias a que se le sumaron seis legisladores del desparecido PT.

Enseguida quedaron el Partido Verde Ecologista, con 46 diputados (28 de Mayoría y 18 de Representación Proporcional), Morena, 35 (14 y 21), Movimiento Ciudadano, 25 (10 y 15), Nueva Alianza, 11 (uno y 10), Encuentro Social, con ocho diputados (cero de Mayoría y ocho de Representación), así como el diputado independiente de Mayoría Relativa, Manuel Jesús Clouthier Carrillo, por Sinaloa.

Los tres diputados faltantes, para completar la lista de 500 parlamentarios de San Lázaro, se explican con la detención el 21 de agosto de 2015 del diputado federal electo del PRI, David Sánchez Guevara, acusado de desviar una cantidad millonaria de recursos durante su gestión como alcalde de Naucalpan, Estado de México.

El otro diputado ausente es el del caso correspondiente al Distrito 1 de Aguascalientes, donde se anuló la elección, por lo que el legislador plurinominal correspondiente, se habría de designar de acuerdo al resultado de la elección extraordinaria referida.

En cuanto a paridad de género, la Cámara de Diputados registró un avance histórico, con el PRI a la vanguardia, al alcanzar 40.6 por ciento en su fracción de presencia femenina, PAN, 21.6, PRD, 12 por ciento, PVEM, 9.2, Morena, siete, MC, cinco, NA dos, PES, 1.6, SP, 0.2, e Independiente 0.2.

La verdadera “guerra” parlamentaria aún no inicia

Los beneficios o costos de esta conformación cámara, se verán una vez que lleguen al seno de las comisiones y reuniones plenarias las discusiones sobre la segunda etapa de las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno federal, entre las que se encuentran las enmiendas postergadas en materia de Salud, la reforma del campo, agua, y seguridad pública.

De acuerdo a los analistas, el PRI tendrá que recurrir a las bancadas de Nueva Alianza o el PES para alcanzar la mayoría simple en la mayoría de las votaciones. También necesitará del PAN, para alcanzar mayoría calificada en reformas constitucionales. Incluso podría echar mano del candidato independiente, “que podría propiciar que se presenten votaciones unánimes o con amplios márgenes de triunfo”.

Algunos expertos reconocen que “de lograr la mayoría simple con la ayuda de sus aliados, el PRI estaría en condiciones de sacar adelante muchas de las iniciativas del Ejecutivo federal en el último tramo del sexenio”.

Para obtener la mayoría calificada (las dos terceras partes de los diputados), requerida para reformas constitucionales o algunos nombramientos de servidores públicos, la bancada tricolor tendrá que contar con el apoyo del PAN, dado que son pocos los legisladores perredistas.

“En el caso de reformas que requieren una mayoría calificada se favorecerían las alianzas con varias fuerzas políticas. En esta legislatura el PRI podría aliarse con el PAN o con el PRD, dependiendo del tema específico para lograr aprobar una reforma, ahora se le va a complicar un poquito más”.

En este escenario, los llamados “santones” por su amplia experiencia política y parlamentaria, serán determinantes en la dirección o rumbo que tomen las próximas leyes a aprobar por la actual legislatura.

Y aquí marcarán su trascendencia los tres protagonistas principales del pasado Pacto por México también presentes en la LXIII Legislatura: César Camacho Quiroz, Gustavo Madero Muñoz y Jesús Zambrano.

El  Sol  de  Mexico

Tu opinión nos interesa

Envíanos a nuestros correos tus denuncias o información que te interese que conozca la ciudadanía:

El Informador BCS

Noticias al Minuto BCS

Cabo Photos: Lifestyle Galleries Zipper's Bar and Grill Subway Blockbuster Blue Medical Net Burger King Cinemex Cinépolis
Hotel N Vanessa San Jose del Cabo Restaurants: La panga seafood coca-cola coca-cola comex office-depot
Editor: Ricardo A. Mondragón

logo-pie