El recorrido por Comondú, Loreto y Mulegé dejó capacidad de convocatoria, presencia territorial y acercamiento con sectores productivos; cientos de simpatizantes y militantes acompañaron el cierre en Comondú
Baja California Sur.— La gira de Jesús Alberto “Cheto” Alvarado por Comondú, Loreto y Mulegé cerró con un balance político favorable y una señal que comienza a pesar en el escenario estatal: el aspirante logró fortalecer su presencia territorial, ampliar su interlocución con sectores estratégicos y demostrar capacidad de convocatoria rumbo a la definición de quien coordinará los trabajos de la Cuarta Transformación en Baja California Sur.
Durante el recorrido, donde estuvo acompañado por el dirigente estaral del PVEM Andrés Licaga Gómez y por el diputado local Erick Iván Agúndez, Cheto Alvarado pasó de las reuniones con comunidades a encuentros con sectores productivos, empresariales, comerciales, agrícolas, pesqueros y de salud, construyendo una agenda que le permitió escuchar directamente las necesidades de distintas regiones del estado.






La gira incluyó Ciudad Constitución, Gustavo Díaz Ordaz, Villa Alberto Alvarado Arámburo, Predio San Juan y Guerrero Negro, donde sostuvo encuentros con ejidatarios, productores, comerciantes y habitantes.
En Guerrero Negro, además, visitó la Salinera y se reunió con sus directivos para conocer los retos de la industria y su importancia como fuente de empleo y actividad económica regional.
En Loreto, el aspirante sostuvo un diálogo con representantes de los sectores de salud pública y privada, empresarios y comerciantes afiliados a CANACO, ampliando con ello su interlocución con actores relevantes de la economía y los servicios del municipio.
El éxito de la gira no sólo se midió en kilómetros recorridos, sino en la capacidad para generar encuentros, sumar interlocutores y movilizar simpatizantes.
La prueba más visible llegó en Comondú Centro, donde cientos de simpatizantes y militantes del Partido Verde participaron en el cierre del recorrido.
Ese cierre adquiere especial relevancia en términos políticos porque muestra una capacidad de convocatoria que acompaña el crecimiento territorial de Cheto Alvarado. A lo largo de la gira también contó con la presencia de Andrés Liceaga, presidente estatal del Partido Verde; del diputado Erik Iván Agúndez, además de simpatizantes y militantes, reforzando el componente partidista de su recorrido.
El despliegue incluyó también acciones concretas. En Puerto San Carlos se cumplió el compromiso de entregar apoyos a los adultos mayores, mientras que en San Buto se apoyo para mejorar el alumbrado público y se sostuvo un encuentro con pescadores, productores de ostión y habitantes.
Con ello, el recorrido dejó tres señales políticas: territorio, estructura y convocatoria. Tres factores que empiezan a colocar a Cheto Alvarado en una posición más visible dentro del escenario rumbo a la definición de la coordinación de los trabajos de la 4T en Baja California Sur.
La gira, que llevó a la comitiva desde Los Cabos hasta Guerrero Negro y de regreso, permitió además reforzar vínculos con comunidades del norte del estado y mostrar una estrategia basada en presencia directa, diálogo y acompañamiento partidista.
Así, el saldo político del recorrido resulta favorable para Alberto Alvarado Aragón: más presencia, mayor visibilidad y una demostración concreta de convocatoria.
El mensaje que deja la gira es claro: Cheto Alvarado busca que su aspiración no se quede en el discurso. La está llevando al territorio, donde comenzó a mostrar capacidad para reunir simpatizantes, establecer alianzas y generar interlocución con sectores diversos.
“Recorrer Baja California Sur es conocer de cerca su realidad, escuchar a su gente y entender que cada comunidad tiene necesidades distintas. La política debe servir para estar cerca, escuchar y cumplir. Hoy cerramos esta gira, pero el trabajo continúa”, afirmó Alberto Cheto Alvarado al concluir su gira de trabajo.